Problemas que DELPHOS resuelve

Adicionalmente a la mejora de indicadores, existe una lista de problemas que se superan cuando una organización decide pasar a la práctica nuestro modelo de cambio. Veamos algunos de ellos.

Falta de desarrollo del potencial

El contenido de información (patrones de pensamiento – creencias) que existe en la mente subconsciente determina el desempeño de personas y equipos, esta es la razón por lo que en muchas ocasiones las metas no son alcanzadas; estas creencias (conexiones neuronales) pueden ser modificadas mediante un proceso neurocientífico de programación para desarrollar el potencial al máximo.

Comportamientos improductivos

Es mucho muy común que las personas y equipos sostengan comportamientos no deseados que, aun sabiendo que no son convenientes y deseando cambiarlos, terminan por no cambiar; por otra parte, comportamientos e indicadores tienen una relación directa, si los primeros cambian, los segundos lo hacen en consecuencia; de nuevo se requiere usar un recurso basado en el aprendizaje social que nos permita lograr estos cambios de manera definitiva.

Falta de claridad estratégica

Claridad es algo que el cerebro requiere para un mejor desempeño y resultados, lamentablemente, los equipos directivos con frecuencia presentan una carencia de claridad estratégica ¿Para qué existe la organización? ¿Cuál es el modelo de negocio? ¿Qué se desea en el futuro de largo plazo?; tratar de avanzar sin claridad estratégica es lo más desgastante que puede ocurrirle a una organización.

Falta de motivación y sentido en el trabajo

Muchas personas asisten a sus trabajos sin motivación lo cual se muestra con un terrible “flojera” de ir a laborar; no encuentran sentido en su ocupación ni la forma en que ésta puede ayudarles a lograr sus propias metas; la motivación se da, principalmente, cuando las personas ven con claridad la conexión existente entre la estrategia de la organización y sus propios intereses y deseos.

Liderazgo deficiente

Estudios realizados a nivel mundial determinan que el líder es quien más influye en la cantidad de tiempo que un buen empleado permanece en una organización y, de esto, muchas organizaciones tiene poca conciencia; por otra parte los resultados de los colaboradores dependen estrictamente de la calidad con que un líder ejerza su función; sus tareas son sólo dar claridad a sus colaboradores, instruirlos para desarrollar habilidades y conocimientos y, finalmente, motivarlos dándoles las herramientas que necesitan y generando en ellos confianza en sí mismos.

Pérdida de clientes e ingresos

No son las ventas sino los ingresos (que provienen de una productiva función de ventas) lo que realmente genera la prosperidad de las organizaciones, y estos provienen principalmente de clientes satisfechos; cuando no se tiene conciencia de esto se trata al cliente como a quien “se le hace un favor” ignorando los efectos insospechados y devastadores que esto tiene para la organización.

Coordinación de acciones poco efectivas

La conversación lo es todo; con ella se ven afectadas, para bien o para mal, la integridad personal (se cuida o se daña), la relación entre las personas (se fortalece o se desgasta) y las tareas por hacer (se cumple o no se cumple); más allá de la parte técnica de la organización, los mayores problemas provienen de las malas conversaciones y la ausencia del trabajo en equipo.